Importantes aclaraciones sobre la iniciativa de pensiones del IMSS propuesta por AMLO

Con información de Estación Pacífico.

El presidente Andrés Manuel López Obrador impulsa una reforma al sistema de pensiones para trabajadores que cotizan en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y aunque todavía no se conoce a detalle ni ha llegado al Congreso de la Unión, contiene elementos que pueden beneficiar a los trabajadores o ser una mayor carga para los patrones o el propio gobierno, según un análisis realizado por el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

De acuerdo con Alejandra Macías, directora de investigación del CIEP, la propuesta de reforma en cuestión implica cambios a tres parámetros del sistema de pensiones del IMSS: la tasa de cotización, el número de semanas cotizadas y el monto de la pensión mínima garantizada; sin embargo, aclaró dos puntos más relativos a quiénes se les modificaría el esquema de jubilación y cómo estos cambios pueden impactar las finanzas públicas.

A continuación te presentamos las cinco aclaraciones realizadas por Macías este viernes (31 de julio) en entrevista telefónica con Miguel Ángel Vargas de EstaciónPacífico.com en Súper 98.9, donde acotó que el objetivo de la reforma es mejorar el monto y la cobertura de las pensiones del IMSS.

  La reforma no es para todos los trabajadores del país  

La directora de investigación del CIEP precisó que la reforma a las pensiones del IMSS impactaría a los trabajadores de la iniciativa privada que cotizan en ese organismo, que actualmente representan un 30% del total de la población económicamente activa.

“Es una reforma pensiones parcial, no es a todo el sistema de pensiones, sólo atiende a aproximadamente el 30% de la población económicamente activa, son trabajadores privados que cotizan en el IMSS, porque también hay una parte de trabajadores del IMSS que tienen otro esquema de pensiones”, señaló la especialista.

  Reducción en el número de semanas cotizadas  

La propuesta plantea reducir el número de semanas a cotizar por los trabajadores, que pasaría de mil 250 a 750 semanas, medida que permitiría a más personas acceder a una pensión, según comentó Macías, pues implica que una persona deba estar empleada aproximadamente 15 años para tener derecho a una pensión, en lugar de alrededor de 24 años.

“En este momento son mil 250 semanas y las bajarían a 750 semanas y esto porque la mayor parte de los trabajadores que están en cuentas individuales no alcanzan las mil 250 semanas. Esta medida haría que más personas tengan acceso a una pensión”, dijo en entrevista.

Esta medida podría dar una mayor cobertura de pensiones, dado que el 60% de la población económicamente activa en el país trabaja en la informalidad.

“Somos una economía que el 60% de la población económicamente activa se emplea en el sector informal y justo por esta característica del mercado laboral en México es que se decide bajar las semanas de cotización y se tenga una mayor cobertura en esas pensiones. Se entiende que si más personas pueden cumplir con estos requisitos y ahorran más, aunque va a ser en menos tiempo, tendrían una mejor pensión”, detalló Macías.

  Aumentar la tasa de contribución  

Otro de los parámetros a cambiar es la tasa de contribución, que se divide entre tres personajes: el trabajador, el patrón y el gobierno.

La propuesta de López Obrador contempla aumentar esta tasa del 6.5% al 15%, como recomendación de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), elevando el monto de aportación solamente a los patrones al aumentar la cuota del 5.15% al 13%, sin variación para los trabajadores y el Estado.

“En este momento, una parte la paga el trabajador, otra el estado y otra el patrón. El patrón paga el el 5.15% de un 6.5, que es la tasa de cotización actual. La propuesta es aumentar esa proporción del patrón hasta un 13% para que la tasa de cotización sea del 15%. Esta medida parece positiva, es una recomendación que hizo la OCDE en 2016 y que sí era necesario para aumentar el ahorro de los trabajadores”, explicó Macías.

  Puede generar incentivos no deseables para el mercado laboral  

Para la investigadora del CIEP, la reforma puede implicar que se generen incentivos no deseables en el mercado laboral mexicano, pues al aumentar las cuotas para los patrones podría ocasionar una disminución de los salarios para pagar menos al IMSS, aunque por otro lado habría un mayor ahorro para los trabajadores con el aumento de la tasa de contribución.

“La contribución en total es baja, la del patrón es la más alta siempre, lo que encarece el trabajo formal y esa es una de las críticas que se le ha hecho a esta medida, porque si encarece el empleo formal podría disminuir los salarios para pagar menos cuota. Se generan ahí incentivos en el mercado laboral que no son tan deseables, pero el hecho de que aumente el ahorro para la pensión es una medida positiva”, dijo.

  Aumento de la pensión mínima garantizada  

Otro parámetro a modificar es aumentar la pensión mínima garantizada, es decir, el monto que garantiza el IMSS cuando lo ahorrado no alcanza para cubrir las necesidades del trabajador jubilado. En este caso, la diferencia la paga el gobierno.

“Esta pensión te la garantiza el IMSS cuando tú cumples con todos los requisitos para pensionarte, pero el monto que ahorraste no te alcanza, entonces lo que sucede es que el gobierno entra a pagar esa parte que falta para que tengas una pensión vitalicia y se va a definir de acuerdo a la edad y a las semanas de antigüedad que tengas y otras características”, puntualizó Macías.

“Lo que mencionan es que serían alrededor de 4 mil 300 pesos la pensión promedio mínima garantizada; en este momento sólo hay una pensión mínima garantizada, no se ajusta de acuerdo a edad o semanas o tal, sino hay un monto establecido, y aquí lo que se está proponiendo es que sea más alta la media y que pueda llegar incluso hasta 9 mil pesos, dependiendo de las características del trabajador”, abundó la investigadora.

  Puede implicar una mayor carga al erario  

El análisis inicial del CIEP es que esta reforma traería una mayor carga al erario, pese a que desde el gobierno federal se ha señalado que no tendría un costo para el Estado.

De acuerdo con Macías, aumentar la tasa de contribución y la pensión mínima garantizada y reducir el número de semanas cotizadas generaría que el gobierno tenga que aumentar el gasto corriente para cubrir las pensiones en un mediano plazo.

“Estas medidas son buenas para los trabajadores del IMSS, pueden tener efectos en el mercado laboral que no sean deseados y que no tienen costo para el gobierno, pero ahí nosotros, desde el CIEP, tenemos nuestras dudas porque si aumenta la (pensión) mínima garantizada, bajan el tiempo de cotización, aumentan la tasa de cotización, yo creo que el gobierno va a tener que salir poniendo más gasto corriente para cubrir estas pensiones, aunque no a corto plazo, esto lo estaríamos viendo a mediano plazo”, comentó.

 —¿Por qué el cambio en las semanas de cotización podrían tener un efecto en este punto?, se le cuestionó.  

“Porque estás ahorrando por menos tiempo, aunque sea un monto mayor (…) Si tenemos salarios bajos, aunque la tasa de cotización sea de casi el doble de lo que teníamos, o más del doble, no parece que los números den. Tenemos que hacer los cálculos con base en lo que diga la Ley, pero eso podría significar algún costo fiscal en el mediano plazo”.

La directora de investigación del CIEP puntualizó que el gasto actual en pensiones es de más de 1 billón de pesos y que año con año crece y representa un gasto superior al destinado a salud, educación o infraestructura.

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